La inteligencia artificial también está encareciendo los smartphones
La expansión de la inteligencia artificial está teniendo un efecto inesperado en el mercado de smartphones, ya que los centros de datos necesitan cada vez más memoria para operar sistemas de IA y esa demanda está presionando la disponibilidad de componentes que también utilizan nuestros teléfonos.
El resultado comienza a sentirse en los precios. Counterpoint Research calcula que los smartphones han aumentado alrededor de 15% en promedio mundial durante 2026, mientras los modelos recién lanzados cuestan 25% más que sus equivalentes de hace un año.
Lo más importante
La inteligencia artificial necesita enormes centros de datos equipados con procesadores y grandes cantidades de memoria, por lo que los fabricantes de estos componentes están destinando mayor capacidad a ese mercado y reduciendo la disponibilidad para otros dispositivos.
Esta situación afecta especialmente a los smartphones económicos y de gama media, donde un incremento en el costo de la memoria representa una proporción mayor del precio final, lo que está llevando a algunos fabricantes a revisar configuraciones y otros componentes para contener los aumentos.
¿Qué tiene que ver la inteligencia artificial con tu smartphone?
Para entender la relación no necesitamos entrar demasiado en términos técnicos. Los sistemas de inteligencia artificial utilizados en grandes centros de datos procesan enormes cantidades de información y, para hacerlo rápidamente, requieren procesadores especializados acompañados por mucha memoria.
Entre esos componentes se encuentra la HBM, siglas de High Bandwidth Memory o memoria de alto ancho de banda, una tecnología capaz de mover enormes cantidades de datos rápidamente y que se ha convertido en una pieza importante para los servidores dedicados a inteligencia artificial.
El problema aparece porque los grandes fabricantes de memoria tienen una capacidad de producción limitada y, al destinar más recursos a productos para servidores e inteligencia artificial, reducen la capacidad disponible para fabricar determinados componentes utilizados en teléfonos, computadoras y otros dispositivos electrónicos.
Counterpoint señala que los fabricantes están priorizando productos de mayor valor debido al crecimiento de la demanda de HBM para servidores de IA, una decisión que está modificando el equilibrio de la industria mundial de memorias.
RAM y almacenamiento no son lo mismo
Aquí conviene aclarar una diferencia que suele causar confusión, porque cuando un smartphone anuncia una configuración de 8 GB + 256 GB, las dos cifras corresponden a memorias que realizan trabajos diferentes.
Los 8 GB corresponden normalmente a la memoria RAM, que el teléfono utiliza temporalmente mientras ejecuta aplicaciones, juegos y diferentes procesos, mientras los 256 GB son el almacenamiento donde permanecen fotografías, videos, aplicaciones y documentos.
Podemos imaginar la RAM como una mesa de trabajo: cuanto mayor sea, más cosas podemos tener disponibles al mismo tiempo, mientras el almacenamiento funciona como el archivero donde guardamos todo aquello que queremos conservar.
¿Entonces qué son LPDDR4X y LPDDR5X?
LPDDR4X y LPDDR5X son diferentes generaciones de memoria RAM diseñadas para dispositivos móviles. LPDDR significa Low Power Double Data Rate y, para un usuario promedio, lo importante es saber que se trata de memoria desarrollada para ofrecer buen rendimiento utilizando poca energía, algo especialmente importante en un teléfono alimentado por batería.
LPDDR4X es una generación que todavía encontramos en numerosos smartphones, principalmente en segmentos económicos y medios, mientras LPDDR5X es una tecnología más reciente y rápida utilizada principalmente en dispositivos modernos de mayores prestaciones.
La presión actual afecta especialmente a LPDDR4X porque varios fabricantes están reduciendo progresivamente su producción al mismo tiempo que destinan capacidad a memorias más avanzadas y a productos relacionados con servidores e inteligencia artificial.
El precio de la memoria subió con fuerza en 2026
Las cifras ayudan a dimensionar lo que está ocurriendo. TrendForce informó que durante el segundo trimestre de 2026 los precios promedio contratados para soluciones LPDDR4X aumentaron entre 70% y 75% respecto al trimestre anterior, mientras LPDDR5X registró incrementos de entre 78% y 83%.
La presión continuó durante el tercer trimestre, aunque a menor velocidad, con incrementos estimados de alrededor de 8% a 13%, mientras los fabricantes mantienen el traslado de capacidad hacia servidores y HBM.
Esto no significa que un celular vaya a aumentar automáticamente 70% u 80%, porque la memoria representa solamente una parte del costo total del dispositivo y cada fabricante decide cuánto puede absorber, qué especificaciones modifica y qué proporción termina trasladando al consumidor.
Los teléfonos económicos pueden llevarse la peor parte
El impacto puede sentirse con mayor fuerza en los teléfonos económicos porque sus fabricantes trabajan con márgenes más estrechos, de modo que unos cuantos dólares adicionales en componentes representan una proporción importante del costo total.
Counterpoint señala que durante el segundo trimestre de 2026 el costo de componentes de modelos económicos con configuraciones similares aumentó alrededor de 70% frente al año anterior, impulsado principalmente por la memoria.
La consultora también calcula que la disponibilidad de LPDDR4 podría caer más de 40% durante 2026 conforme los fabricantes trasladan capacidad hacia HBM y memoria para servidores, una situación que añade presión precisamente sobre los teléfonos que dependen de componentes más económicos.
Un celular más caro no es la única consecuencia
Subir el precio no es la única alternativa para las marcas cuando aumentan los costos, ya que también pueden reducir la cantidad de RAM o almacenamiento, simplificar cámaras y otros componentes, disminuir el número de modelos disponibles o mantener determinados dispositivos durante más tiempo en el mercado.
Algunas de estas decisiones ya son visibles. Counterpoint encontró modelos con menor capacidad de almacenamiento, configuraciones de cámaras simplificadas y otros ajustes destinados a contener costos, mientras TrendForce observa cambios en las cantidades de RAM utilizadas por diferentes segmentos.
Los 12 GB están tomando mayor presencia entre dispositivos de gama alta mientras disminuyen algunas configuraciones de 16 GB; en gama media, 8 GB se consolidan como una capacidad común y numerosos modelos económicos permanecen alrededor de 4 GB.
¿Los smartphones realmente están subiendo de precio?
Los datos indican que sí, aunque el comportamiento cambia dependiendo del mercado, la marca y el segmento. Counterpoint reportó en septiembre que los precios minoristas de smartphones existentes aumentaron alrededor de 15% en promedio mundial durante 2026 y más de 40% de los modelos analizados registraron incrementos.
Los nuevos lanzamientos muestran una diferencia todavía mayor, ya que cuestan aproximadamente 25% más frente a modelos equivalentes del año anterior, aunque Counterpoint encontró variaciones importantes entre regiones y aumentos más moderados en mercados como Estados Unidos y Europa.
Por ahora, las fuentes consultadas no ofrecen un porcentaje equivalente específico para México, por lo que no sería correcto trasladar automáticamente ese aumento de 15% a nuestro mercado.
¿Qué puede pasar con los smartphones en México?
México forma parte de una cadena tecnológica global y las marcas compran muchos de sus componentes dentro de los mismos mercados internacionales, por lo que el aumento en el costo de la memoria también puede ejercer presión sobre los equipos destinados a nuestro país.
Eso no significa que todos los teléfonos subirán de precio ni que lo harán en la misma proporción, ya que cada fabricante puede absorber parte del incremento, modificar configuraciones, ajustar promociones o reorganizar su catálogo.
Para el consumidor, el efecto podría hacerse visible al momento de renovar su smartphone, cuando dentro de un determinado presupuesto encuentre un equipo más caro o una configuración con menos RAM, almacenamiento u otras características de las que habría obtenido anteriormente.
La paradoja de la IA en nuestro bolsillo
La inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales argumentos utilizados para desarrollar una nueva generación de smartphones, pero su crecimiento también está modificando la industria encargada de fabricar sus componentes.
Los centros de datos necesitan más procesadores y memoria para ejecutar sistemas de IA, mientras los fabricantes de semiconductores intentan atender esa demanda sin abandonar computadoras, smartphones y otros productos electrónicos que dependen de las mismas cadenas de suministro.
Por eso, cuando un teléfono aumenta de precio, una parte de la explicación puede encontrarse mucho antes de que llegue a una tienda, dentro de las fábricas que producen la memoria utilizada tanto por el smartphone que llevamos en el bolsillo como por los enormes sistemas que hacen posible la inteligencia artificial.
Preguntas frecuentes
¿La inteligencia artificial está haciendo más caros los smartphones?
Es uno de los factores que está presionando los costos, ya que la demanda de memoria para servidores de IA modifica la producción mundial de componentes que también utilizan los smartphones.
¿Qué es la memoria RAM de un celular?
Es la memoria temporal que utiliza el teléfono mientras ejecuta aplicaciones y procesos, por lo que no debe confundirse con el almacenamiento destinado a fotografías, videos, aplicaciones y archivos.
¿Qué significa LPDDR5X?
Es una generación de memoria RAM de bajo consumo diseñada para dispositivos móviles, con mayor rendimiento que generaciones anteriores y utilizada principalmente en smartphones modernos.
¿Qué es HBM?
Es una memoria de alto ancho de banda capaz de mover grandes cantidades de información rápidamente y utilizada, entre otras aplicaciones, en sistemas de alto rendimiento destinados a inteligencia artificial.
¿Subirán los smartphones de precio en México?
Existe presión mundial sobre el costo de sus componentes, pero las fuentes consultadas no ofrecen un porcentaje específico para México, por lo que el efecto dependerá de cada fabricante, modelo y estrategia comercial.




