IA en talleres mecánicos: así está cambiando el negocio

Mecánico utilizando herramientas digitales e inteligencia artificial en un taller automotriz

Pitz revela cómo la IA está cambiando los talleres mecánicos en México

La inteligencia artificial ya empieza a encontrar aplicaciones concretas dentro de los talleres mecánicos en México. Sin embargo, antes de aprovecharla, muchos negocios tienen un reto más básico: digitalizar su operación.

En conversación con En Ruta, Natalia Salcedo, CEO y fundadora de Pitz, explica que ordenar historiales, clientes, compras y órdenes de servicio puede abrir la puerta a una operación más eficiente. A partir de ahí, la IA puede ayudar con diagnósticos, cotizaciones, búsqueda de refacciones y otras tareas que consumen tiempo todos los días.

 

Lo más importante

  • Pitz considera que la digitalización es el paso previo para aprovechar realmente la inteligencia artificial.
  • La plataforma señala que sus usuarios pueden incrementar su rentabilidad hasta 30%.
  • La IA puede apoyar en diagnósticos, procedimientos, cotizaciones, historiales y búsqueda de refacciones.
  • Pitz asegura que su tecnología puede reducir prácticamente a cero las devoluciones relacionadas con errores al seleccionar una refacción.
  • Los datos generados por los talleres comienzan a adquirir valor para mejorar la operación y detectar oportunidades de negocio.

 

El primer paso no es la IA, sino digitalizar el taller

Hablar de inteligencia artificial puede hacer pensar inmediatamente en diagnósticos automatizados o sistemas capaces de resolver problemas técnicos. En la práctica, el punto de partida puede ser mucho más sencillo.

Salcedo considera que existe una diferencia entre estar familiarizado con la tecnología y tener un negocio preparado para incorporarla. En México, explica, conviven talleres que ya administran digitalmente clientes, órdenes de servicio, inventarios y compras con otros que todavía dependen principalmente de procesos manuales.

Por eso, la adopción de IA depende primero de contar con información organizada. Un historial digital permite saber qué reparaciones recibió un vehículo, cuándo puede requerir mantenimiento y qué piezas utiliza con mayor frecuencia.

También permite conocer mejor el propio negocio. Pitz asegura que los talleres que utilizan su plataforma pueden incrementar su rentabilidad hasta 30%, aunque el resultado depende de cada operación.

 

¿Dónde puede ahorrar tiempo la inteligencia artificial?

Una parte importante del trabajo diario ocurre fuera del vehículo. Elaborar una cotización, localizar una refacción, consultar un procedimiento, revisar información o dar seguimiento al cliente son tareas pequeñas que, acumuladas, pueden consumir muchas horas.

Pitz señala que sus herramientas permiten ahorrar cientos de horas al simplificar parte de estos procesos. La compañía no establece una cifra universal, ya que el resultado depende del tamaño del negocio, sus procesos y su nivel previo de digitalización.

La plataforma utiliza inteligencia artificial tanto para consultas técnicas relacionadas con diagnósticos, códigos de falla, componentes y procedimientos de reparación como para procesos administrativos, entre ellos cotizaciones, historiales y seguimiento.

Uno de los casos más concretos aparece al buscar componentes. De acuerdo con Pitz, su sistema ayuda a identificar la refacción correcta y puede reducir prácticamente a cero las devoluciones ocasionadas por errores de selección.

 

El mecánico tendrá que entender cada vez más sistemas

El cambio también ocurre dentro de los propios vehículos. Software, sensores, sistemas ADAS, conectividad y electrificación añaden nuevas variables al diagnóstico y mantenimiento.

Para Salcedo, la experiencia práctica y el criterio técnico seguirán siendo fundamentales, pero el mecánico necesitará familiarizarse cada vez más con electrónica, software, sensores, baterías y nuevas arquitecturas.

El resultado puede ser un cambio gradual en el perfil profesional. El mecánico seguirá reparando componentes físicos, pero también tendrá que interpretar información procedente de distintos sistemas para localizar una falla.

En palabras de Salcedo, el técnico avanzará hacia un papel de “especialista en sistemas”, una transformación que también exigirá capacitación conforme cambie el parque vehicular.

 

La competencia también estará en la experiencia del cliente

La digitalización no afecta únicamente lo que sucede dentro del área de servicio. También cambia la relación entre el taller y el propietario del automóvil.

Un negocio que puede consultar rápidamente el historial del vehículo, encontrar una pieza, preparar una cotización y mantener informado al cliente reduce pasos que tradicionalmente requieren llamadas, búsquedas y procesos manuales.

Al mismo tiempo, el consumidor se ha acostumbrado a obtener información con mayor rapidez, conocer precios y recibir seguimiento sobre los servicios que contrata.

Por ello, Salcedo considera que la competencia futura no se limitará a las capacidades técnicas del mecánico. “Será entre experiencias de servicio”, explica.

 

Los datos del taller empiezan a convertirse en un activo

Quizá una de las transformaciones menos visibles está en la información que genera cada reparación.

Durante años, historiales, compras y datos de los clientes podían quedar repartidos entre libretas, hojas de cálculo o incluso en la memoria del propietario del taller. Al digitalizar esa información es posible analizarla y utilizarla para tomar decisiones.

Pitz observa, por ejemplo, una necesidad creciente de información precisa conforme los automóviles incorporan más sistemas electrónicos. Los talleres también necesitan saber qué refacción corresponde, dónde está disponible y cómo conseguirla con rapidez.

A esto se suma el historial del automóvil, que permite identificar los servicios realizados y anticipar posibles necesidades de mantenimiento, además de facilitar una relación de largo plazo con el cliente.

 

Para Salcedo, aquí aparece una tendencia relevante para la posventa:

 

La información generada por el taller comienza a convertirse en un activo comercial.

 

Esto permite utilizar datos que antes quedaban dispersos para analizar la operación, detectar oportunidades y mejorar la relación con los clientes.

 

¿Qué puede hacer hoy un taller pequeño?

La recomendación de Pitz es comenzar por algo mucho menos complejo que instalar sistemas avanzados de inteligencia artificial: ordenar la información.

Clientes, vehículos, órdenes de servicio, compras e historiales forman la base. Una vez digitalizados, el taller puede comenzar a automatizar procesos, analizar tendencias e incorporar herramientas de IA.

Tampoco es necesario cambiar toda la operación de inmediato. Salcedo propone comenzar con un proceso, medir el resultado y después ampliar la digitalización hacia otras áreas.

El reto, por lo tanto, no consiste únicamente en incorporar inteligencia artificial. Primero hay que construir la información que permitirá utilizarla con sentido.

 

Preguntas frecuentes

¿Cómo se utiliza la inteligencia artificial en un taller mecánico?

Puede apoyar consultas sobre diagnósticos, códigos de falla, componentes y procedimientos, además de agilizar cotizaciones, historiales, búsqueda de refacciones y algunas tareas administrativas.

¿Un taller necesita estar digitalizado antes de utilizar IA?

De acuerdo con Pitz, contar con información ordenada sobre clientes, vehículos, órdenes de servicio y compras facilita aprovechar herramientas de inteligencia artificial.

¿La inteligencia artificial sustituirá a los mecánicos?

Pitz considera que la experiencia práctica y el criterio seguirán siendo necesarios. Sin embargo, los técnicos tendrán que trabajar cada vez más con software, sensores, ADAS, electrónica y nuevas arquitecturas.

¿Qué beneficios puede obtener un taller al digitalizarse?

Puede reducir tiempo dedicado a tareas administrativas, consultar historiales con mayor rapidez, agilizar cotizaciones y refacciones, dar seguimiento a clientes y obtener información sobre su propia operación.

 

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