La próxima batalla será por el software automotriz

Los motores ya no son suficientes: la próxima batalla será por el software automotriz

Durante décadas, las marcas compitieron con motores más potentes, menor consumo y plataformas mejor afinadas. Ahora, el software automotriz se suma a esa competencia.

Honda y Nissan desarrollarán una base digital común para sus futuros vehículos. Así, ambas buscan reducir costos y responder con mayor rapidez a los cambios tecnológicos.

Honda y Nissan compartirán computadoras y programas

Honda informó que trabajará con Nissan para estandarizar varias unidades electrónicas de control, conocidas como ECU.

Estas computadoras procesan información y administran distintas funciones dentro del automóvil. Además, conectan sensores, sistemas de seguridad y componentes mecánicos.

El acuerdo también incluye un sistema operativo para el vehículo. Asimismo, ambas empresas compartirán partes esenciales del middleware y del software de control.

El middleware conecta el sistema operativo con las aplicaciones y los diferentes componentes. Por lo tanto, permite que las funciones intercambien información.

Honda y Nissan también establecerán especificaciones comunes para la arquitectura eléctrica y electrónica. Esta estructura organizará la comunicación entre computadoras, sensores y actuadores.

Las compañías planean utilizar el nuevo software automotriz desde el año fiscal 2029. Sin embargo, todavía no anunciaron modelos o mercados.

El comunicado tampoco menciona una tecnología de propulsión específica. Por eso, la plataforma podría utilizarse tanto en vehículos eléctricos como en otros productos.

¿Qué cambia en un vehículo definido por software?

Un automóvil tradicional distribuye muchas funciones entre diferentes módulos electrónicos. Cada uno puede utilizar programas, proveedores y procesos de desarrollo distintos.

En cambio, un vehículo definido por software integra esas funciones dentro de una plataforma digital. Así, la marca puede administrar el automóvil de forma coordinada.

El software automotriz también permite actualizar determinadas capacidades después de la venta. Estas mejoras pueden llegar de forma remota, sin visitar un taller.

Por ejemplo, una actualización podría modificar la navegación, la gestión energética o algunas asistencias. Además, puede corregir errores y mejorar la estabilidad del sistema.

Nissan explica que su plataforma SDV conectará el vehículo con datos y servicios digitales. También ampliará sus capacidades mediante actualizaciones.

Esto no significa que la mecánica perderá importancia. El motor, la batería, la suspensión y los frenos seguirán definiendo el comportamiento del automóvil.

Sin embargo, el software automotriz coordinará cada vez más componentes. También influirá en la experiencia diaria de conductores y pasajeros.

Una plataforma común no significa fabricar autos iguales

Honda y Nissan compartirán tecnologías fundamentales, pero cada marca podrá conservar su identidad. La misma base puede ofrecer interfaces y configuraciones diferentes.

Además, cada empresa podrá integrar sus propios servicios conectados. También podrá ajustar la respuesta del vehículo según las características de cada modelo.

Por lo tanto, un Honda no tendrá que funcionar o verse igual que un Nissan. La colaboración ocurrirá principalmente en las capas menos visibles.

Compartir el desarrollo del software automotriz también evitará trabajos duplicados. De esta forma, ambas compañías podrán distribuir gastos de investigación, pruebas y mantenimiento.

Crear un sistema operativo requiere especialistas, semiconductores, servidores y procesos de validación. Además, las marcas deben mantenerlo actualizado durante varios años.

Una plataforma común también ofrece mayor escala. Así, las empresas pueden utilizar componentes similares en distintos modelos sin empezar cada desarrollo desde cero.

La colaboración comenzó con una investigación

El nuevo acuerdo tiene un antecedente directo. En 2024, Honda y Nissan comenzaron a estudiar tecnologías básicas para vehículos definidos por software.

En ese momento, ambas marcas identificaron varias áreas estratégicas. Entre ellas estaban la conectividad, la inteligencia artificial y la conducción automatizada.

Además, las compañías consideraron que podían combinar conocimientos y personal especializado. El objetivo era acelerar el desarrollo y mejorar la eficiencia de las inversiones.

Ahora, la colaboración avanza hacia componentes concretos. Honda y Nissan compartirán especificaciones para las ECU, el sistema operativo y distintos programas de control.

Así, el proyecto pasa de la investigación a una etapa de desarrollo conjunto. Su aplicación comercial está prevista a partir del año fiscal 2029.

El software automotriz será parte de cada marca

La industria ya no compite solamente con potencia, autonomía, consumo o diseño. Ahora, también busca controlar la experiencia digital dentro del vehículo.

El software automotriz administra pantallas, navegación, conectividad y diferentes asistencias. Además, permite agregar servicios durante la vida útil del automóvil.

Mercedes-Benz, por ejemplo, desarrolló MB.OS para integrar varias funciones en una plataforma. El sistema también admite actualizaciones remotas.

Por otro lado, Tesla extendió la práctica de modificar vehículos ya entregados mediante actualizaciones. Esto cambió las expectativas de muchos compradores.

Antes, una mejora importante llegaba generalmente con el siguiente año-modelo. En cambio, algunas funciones ahora pueden cambiar sin reemplazar piezas físicas.

Por eso, las marcas también competirán por ofrecer sistemas rápidos, claros y estables. La frecuencia de actualización será otro elemento diferenciador.

Además, la experiencia digital puede continuar después de la compra. El fabricante podrá ofrecer mantenimiento, mejoras y servicios a lo largo del tiempo.

La nueva tecnología también trae riesgos

El software automotriz ofrece nuevas posibilidades, pero también agrega responsabilidades. Una falla puede afectar desde una pantalla hasta una función importante.

Por lo tanto, cada actualización necesita pruebas y mecanismos de recuperación. El vehículo debe conservar sus funciones básicas si una instalación presenta problemas.

La ciberseguridad también tendrá un papel central. Un automóvil conectado debe proteger sus comunicaciones, sus controles y los datos que genera.

Además, las marcas tendrán que explicar cómo utilizan esa información. El vehículo puede registrar ubicación, hábitos de manejo y preferencias de uso.

Otro reto será mantener el soporte durante varios años. Un automóvil permanece en circulación mucho más tiempo que un teléfono celular.

Así, Honda y Nissan deberán actualizar sus plataformas sin abandonar modelos anteriores. Esa capacidad también influirá en la confianza de los propietarios.

La próxima batalla ya comenzó

El acuerdo entre Honda y Nissan confirma un cambio dentro de la industria. Fabricar un buen automóvil ya no será suficiente si su plataforma digital queda rezagada.

Los motores seguirán siendo relevantes. Sin embargo, el software automotriz conectará más funciones y acompañará al vehículo durante toda su vida útil.

La próxima batalla entre las marcas no ocurrirá solamente bajo el cofre. También se disputará dentro de las computadoras que controlan el automóvil.

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