Autos eléctricos usados: ¿el ahorro compensa la caída?

Auto eléctrico usado con gráfica de depreciación y ahorro de energía en México

Autos eléctricos usados en México: ¿el ahorro compensa su depreciación?

Los autos eléctricos usados en México comienzan a mostrar fuertes caídas de valor. Algunos modelos de apenas cuatro o cinco años aparecen anunciados cerca de la mitad de lo que costaban nuevos.

Sin embargo, mirar solamente la depreciación puede llevar a una conclusión incompleta. Durante esos años, el propietario tampoco compró gasolina y tuvo menos componentes mecánicos que mantener. Además, en lugares como Ciudad de México existen beneficios adicionales y el propio tráfico urbano puede jugar a favor de la eficiencia eléctrica.

Entonces, la pregunta cambia: ¿un eléctrico realmente fue un mal negocio porque perdió mucho valor o parte de esa diferencia se recuperó mientras estuvo circulando?

Algunos eléctricos ya cuestan mucho menos como usados

El Chevrolet Bolt EUV 2022 permite dimensionar lo que está ocurriendo.

Chevrolet comenzó a comercializarlo en México por 939,900 pesos, con una autonomía anunciada de hasta 397 kilómetros.

Actualmente pueden encontrarse unidades 2022 anunciadas por alrededor de 365,000 a 400,000 pesos, dependiendo del kilometraje y condición.

Tomando 365,000 pesos como referencia, la diferencia frente al precio original ronda los 575,000 pesos. Esto representa una depreciación aproximada de 61%.

Otros autos eléctricos usados en México muestran movimientos similares, aunque el porcentaje cambia considerablemente según modelo, versión, kilometraje y demanda.

Por eso, estos ejemplos no permiten afirmar que todos los eléctricos pierden más valor que los vehículos de gasolina. Sí muestran que algunos modelos han experimentado depreciaciones importantes.

Pero durante cuatro años tampoco compraron gasolina

Aquí comienza la otra parte de la cuenta.

Para dimensionarla utilizamos un escenario de 15,000 kilómetros anuales durante cuatro años. Eso equivale a 60,000 kilómetros.

Como referencia, una Chevrolet Bolt EUV registra un consumo cercano a 18 kWh por cada 100 kilómetros.

Recorrer 60,000 kilómetros requeriría alrededor de 10,800 kWh.

El problema es que en México no existe un precio único para cargar un automóvil eléctrico en casa. El costo depende de la tarifa, ubicación y consumo total de cada vivienda.

Por eso resulta más útil utilizar diferentes escenarios.

Precio de electricidadCosto estimado en 60,000 km
$1.50/kWh$16,200
$2.00/kWh$21,600
$3.00/kWh$32,400
$4.00/kWh$43,200

Estas cantidades sirven como referencia y no representan una tarifa específica de CFE.

Además, el consumo registrado en el medidor puede resultar ligeramente superior debido a las pérdidas que ocurren durante el proceso de carga.

¿Cuánto costaría recorrerlos con gasolina?

Para tener una referencia utilizamos una Chevrolet Tracker automática 2022.

El Catálogo de Rendimientos de Combustible de CONUEE registra alrededor de 18.06 km/l de rendimiento combinado para una de sus configuraciones automáticas.

Con ese rendimiento, recorrer 60,000 kilómetros requeriría aproximadamente 3,322 litros de gasolina.

Tomando 23.68 pesos por litro como referencia, esos 60,000 kilómetros representarían alrededor de:

78,700 pesos en gasolina.

Si la Bolt EUV consiguiera hacer el mismo recorrido con electricidad a 3 pesos por kWh, el gasto energético rondaría:

32,400 pesos.

La diferencia sería aproximadamente:

46,300 pesos a favor del eléctrico.

Con electricidad a 2 pesos por kWh, la diferencia aumentaría hasta aproximadamente 57,000 pesos.

El cálculo utiliza un precio de gasolina de referencia para dimensionar el gasto. No pretende reconstruir cuánto habría pagado históricamente un propietario durante cada uno de esos cuatro años.

El tráfico de CDMX cambia todavía más la ecuación

Ciudad de México resulta especialmente interesante para analizar un vehículo eléctrico por algo que va más allá de impuestos e incentivos: el tráfico.

Los recorridos urbanos con constantes detenciones, avances a baja velocidad y aceleraciones normalmente perjudican el rendimiento de un motor de combustión.

Un eléctrico funciona de otra manera.

Cuando permanece detenido no necesita mantener funcionando un motor de combustión y, durante las desaceleraciones, puede utilizar la regeneración para recuperar parte de la energía.

Esa energía normalmente terminaría convertida principalmente en calor mediante los frenos de un vehículo convencional.

Por lo tanto, el avance y frenado constante característico del tráfico urbano puede favorecer al sistema eléctrico frente al de combustión.

Esto no significa que un eléctrico deje de consumir energía cuando está detenido.

El aire acondicionado, calefacción, sistemas electrónicos y otros equipos continúan utilizando electricidad. Las pendientes, temperatura, velocidad y estilo de manejo también modifican la autonomía.

Aun así, el entorno urbano resulta particularmente favorable para aprovechar las características de un tren motriz eléctrico.

Nuestro cálculo incluso puede favorecer al auto de gasolina

Hay otro detalle importante.

Para hacer nuestra comparación utilizamos el rendimiento combinado oficial de 18.06 km/l de la Tracker.

En tráfico urbano intenso, un conductor no necesariamente conseguirá mantener ese rendimiento durante todos sus recorridos.

Por eso decidimos conservar la cifra oficial en lugar de estimar un consumo peor para el vehículo de gasolina.

De esta forma, el ejercicio no intenta acomodar las cifras para beneficiar al eléctrico.

En un escenario dominado por tráfico urbano, la diferencia real de gasto energético podría ser distinta y dependerá de las condiciones de cada conductor.

En CDMX también existen ventajas para circular

El tráfico aporta otra razón para considerar el caso de Ciudad de México.

Los vehículos eléctricos se encuentran entre las excepciones establecidas en las disposiciones de circulación aplicables durante condiciones ordinarias.

Esto significa que pueden quedar fuera de las restricciones habituales del programa Hoy No Circula cuando cumplen las disposiciones correspondientes.

Para alguien que necesita utilizar diariamente su automóvil, esa disponibilidad representa una ventaja práctica difícil de convertir directamente en pesos.

Sin embargo, este beneficio no debe generalizarse a todo México.

Las restricciones vehiculares y programas ambientales dependen de cada entidad y pueden cambiar con el tiempo.

También pueden quedar exentos de la verificación de emisiones

Los vehículos eléctricos también cuentan con un tratamiento diferente dentro del Programa de Verificación Vehicular de Ciudad de México.

SEDEMA contempla a los eléctricos entre los vehículos exentos y permite que aquellos que cumplen sus requisitos obtengan la constancia correspondiente.

Esto evita la verificación periódica de emisiones bajo las condiciones establecidas por la autoridad.

Además del ahorro económico, elimina un trámite periódico asociado con los vehículos de combustión.

Nuevamente, esta condición corresponde a Ciudad de México. Otros estados tienen programas, costos y requisitos diferentes.

¿Y qué pasa con la tenencia?

Aquí conviene separar los beneficios propios de un vehículo eléctrico de los programas fiscales disponibles para cualquier automóvil.

En Ciudad de México existen tratamientos específicos para vehículos híbridos y eléctricos dentro de los servicios de control vehicular.

Además, durante 2026 el gobierno capitalino otorgó un subsidio de 100% en tenencia a vehículos particulares con valor de hasta 638,000 pesos, siempre que cumplieran los requisitos establecidos y pagaran el refrendo correspondiente.

Ese beneficio no es exclusivo de los eléctricos.

Por eso, al calcular el costo real de propiedad conviene revisar cada año las reglas fiscales vigentes, el valor del vehículo y la entidad donde está registrado.

Lo importante es que impuestos, derechos y beneficios locales también forman parte de la cuenta, aunque no pueden generalizarse para todo México.

El mantenimiento también cuenta

Un eléctrico elimina varios servicios asociados directamente con un motor de combustión.

No necesita cambios de aceite del motor, filtro de aceite ni bujías. Tampoco utiliza varios componentes relacionados con el sistema de escape y la combustión.

Sin embargo, mantenimiento reducido no significa mantenimiento cero.

Llantas, suspensión, líquido de frenos, climatización, limpiaparabrisas y batería auxiliar siguen requiriendo atención.

El frenado regenerativo también puede reducir el uso de los frenos mecánicos durante determinados recorridos.

No asignamos una cantidad específica al ahorro en mantenimiento porque los precios dependen de cada fabricante, taller y kilometraje.

Aun así, es otra variable que debe incluirse cuando se compara el costo de propiedad.

Cuidado: cargar en casa puede modificar el recibo de CFE

Existe otro factor que no conviene pasar por alto.

Una Bolt EUV recorriendo 15,000 kilómetros anuales con un consumo cercano a 18 kWh/100 km necesitaría aproximadamente 2,700 kWh al año.

Eso equivale a unos 225 kWh mensuales adicionales antes de considerar pérdidas durante la carga.

CFE utiliza diferentes límites para determinar cuándo una vivienda entra en Tarifa Doméstica de Alto Consumo, conocida como DAC.

El límite depende de la tarifa asignada a cada localidad.

TarifaLímite promedio mensual
Tarifa 1250 kWh
Tarifa 1A300 kWh
Tarifa 1B400 kWh
Tarifa 1C850 kWh
Tarifa 1D1,000 kWh
Tarifa 1E2,000 kWh
Tarifa 1F2,500 kWh

CFE calcula el alto consumo mediante el promedio móvil de los últimos 12 meses.

Esto no significa que comprar un eléctrico lleve automáticamente a una vivienda a tarifa DAC.

Sin embargo, un hogar que ya se encuentra cerca del límite correspondiente debe considerar la energía adicional necesaria para cargar el automóvil.

Por eso, el precio real de recorrer un kilómetro con electricidad depende también de dónde y cómo se cargue.

Entonces, ¿el ahorro compensa la depreciación?

No existe una respuesta única.

Nuestro ejercicio muestra que recorrer 60,000 kilómetros con electricidad puede representar decenas de miles de pesos menos en energía frente a utilizar gasolina.

A esto pueden sumarse menores necesidades de mantenimiento y, dependiendo de la entidad, beneficios ambientales, fiscales y de circulación.

Además, en una ciudad congestionada como CDMX, el funcionamiento del tren motriz eléctrico resulta especialmente adecuado para los recorridos de avance, frenado y baja velocidad.

Pero una depreciación cercana a 50% o 60% puede superar ampliamente esos ahorros para quien compró el vehículo nuevo.

Y ahí aparece la parte más interesante de esta historia.

Para el segundo propietario la cuenta cambia

Imaginemos ahora a quien compra el eléctrico usado.

No pagará los 939,900 pesos que costaba originalmente una Bolt EUV.

Puede entrar al vehículo alrededor de los 365,000 o 400,000 pesos después de que el primer propietario absorbió buena parte de la depreciación.

Sin embargo, varias de las ventajas de uso permanecen.

El segundo propietario sigue utilizando electricidad en lugar de gasolina y mantiene una mecánica con menos servicios asociados a un motor de combustión.

Además, puede acceder a los beneficios locales que continúen vigentes y para los cuales cumpla los requisitos.

La depreciación tiene entonces dos caras.

Puede representar una pérdida importante para quien compró nuevo y una oportunidad para quien compra usado.

La batería puede decidir si realmente es una oportunidad

Un precio bajo no convierte automáticamente a un eléctrico usado en una buena compra.

Uno de los puntos más importantes es conocer el estado de salud de la batería, conocido como State of Health o SOH.

Este indicador permite conocer cuánta capacidad conserva el paquete respecto a su condición original.

También conviene comprobar la autonomía real y cuánto permanece vigente de la garantía original.

Chevrolet ofrecía para la batería de la Bolt EUV una garantía de ocho años o 160,000 kilómetros.

Por lo tanto, una unidad 2022 podría conservar parte de esa cobertura dependiendo de su fecha de venta y kilometraje.

Qué revisar antes de comprar un eléctrico usado

Antes de cerrar una operación conviene comprobar:

  • Estado de salud o SOH de la batería.
  • Autonomía real disponible.
  • Garantía restante de la batería.
  • Kilometraje e historial de mantenimiento.
  • Funcionamiento de la carga en corriente alterna y rápida, cuando corresponda.
  • Puerto y tipo de conector.
  • Estado de la batería auxiliar de 12 volts.
  • Condición de llantas y frenos.
  • Historial de accidentes y reparaciones.
  • Campañas de servicio pendientes.
  • Cable y accesorios de carga.
  • Disponibilidad de refacciones y servicio especializado.
  • Costo del seguro.
  • Beneficios fiscales y ambientales vigentes donde estará registrado.

¿Son una oportunidad los autos eléctricos usados en México?

Algunos comienzan a tener precios muy diferentes a los que tenían cuando llegaron nuevos.

Eso no significa que todos sean una ganga ni que todos los eléctricos se deprecien más que un automóvil de gasolina.

Nuestra muestra tampoco permite establecer un porcentaje de depreciación para todo el mercado mexicano.

Lo que sí muestra es algo más interesante.

El precio de compra y el valor de reventa cuentan solamente una parte del costo de tener un automóvil.

Gasolina o electricidad, mantenimiento, impuestos, verificación, lugar de residencia y restricciones de circulación también afectan la cuenta.

En CDMX se agrega otro elemento: buena parte de la conducción cotidiana ocurre precisamente bajo las condiciones donde un sistema eléctrico puede aprovechar mejor la regeneración y evitar algunas ineficiencias propias de un motor de combustión.

Para quien compra nuevo, una depreciación elevada puede absorber buena parte de esos ahorros.

Para quien compra usado después de esa caída, la ecuación puede ser muy diferente.

Y quizá ahí se encuentre una de las oportunidades más interesantes que comienza a ofrecer el mercado de autos eléctricos usados en México.

Preguntas frecuentes sobre autos eléctricos usados

¿Cuánto puede depreciarse un auto eléctrico en México?

No existe un porcentaje único. Algunos modelos analizados muestran pérdidas importantes, pero versión, kilometraje, demanda y estado modifican considerablemente el valor.

¿El ahorro de gasolina compensa la depreciación?

Depende del vehículo y del uso. En nuestro ejercicio de 60,000 kilómetros, la diferencia energética ronda 46,000 pesos utilizando electricidad a 3 pesos por kWh.

¿Un eléctrico es más eficiente en el tráfico?

El tráfico urbano puede favorecer sus características. No mantiene un motor de combustión funcionando al detenerse y puede recuperar energía durante las desaceleraciones mediante regeneración.

¿Los eléctricos verifican en CDMX?

Los vehículos eléctricos contemplados por SEDEMA pueden quedar exentos de la verificación periódica de emisiones bajo los requisitos establecidos.

¿Los eléctricos circulan todos los días en CDMX?

Los eléctricos están incluidos entre las excepciones a las limitaciones ordinarias de circulación. Las disposiciones pueden cambiar durante contingencias ambientales.

¿Cargar un eléctrico puede llevar mi casa a tarifa DAC?

No necesariamente. Depende del consumo total del hogar, la tarifa correspondiente a la localidad y el promedio móvil de los últimos 12 meses.

¿Conviene comprar un eléctrico usado?

Puede resultar atractivo después de una fuerte depreciación, pero es fundamental revisar batería, garantía, historial, carga, seguro y disponibilidad de servicio.

Otros Artículos