Las baterías chinas no son nuevas: China lleva más de 30 años desarrollándolas
Para muchos consumidores mexicanos, las baterías de los autos eléctricos parecen una tecnología reciente. Sin embargo, esa novedad corresponde a su llegada masiva a nuestro mercado, no al desarrollo tecnológico de China.
El país asiático fabrica baterías recargables de litio desde la década de 1990. Además, lleva cerca de 25 años impulsándolas como una pieza estratégica de su industria automotriz. CATL tiene 15 años como compañía, pero su equipo fundador trabaja con baterías de litio desde 1999.
Lo más importante
- China acumula más de 30 años desarrollando una industria alrededor de las baterías de litio.
- CATL fue fundada en 2011, pero su equipo comenzó a trabajar con esta tecnología en 1999.
- BMW mantiene una relación con CATL desde 2012.
- Mercedes-Benz compra celdas de CATL para sus vehículos eléctricos.
- Ford fabrica baterías en Estados Unidos mediante tecnología y procesos de producción de CATL.
- Stellantis mantiene alianzas independientes con CATL.
- Las baterías pueden incendiarse, pero un tanque de gasolina también almacena energía inflamable.
- Ambas tecnologías presentan riesgos distintos y utilizan diferentes sistemas de protección.
Pueden parecer nuevas en México, pero no lo son en China
La llegada de numerosas marcas chinas a México colocó a las baterías de los autos eléctricos en la conversación cotidiana. Antes, esta tecnología estaba limitada a pocos modelos, generalmente costosos y con una presencia reducida.
Por eso, resulta comprensible que algunos consumidores la perciban como algo nuevo o experimental. Sin embargo, China comenzó a construir su industria de baterías recargables durante la década de 1990.
En un principio, esas baterías abastecieron teléfonos, computadoras y otros productos electrónicos. Después, la experiencia acumulada pasó hacia sistemas de mayor tamaño, transporte público y vehículos eléctricos.
A comienzos de los años 2000, el gobierno chino incorporó el vehículo eléctrico a sus programas tecnológicos nacionales. La estrategia concentró parte de sus esfuerzos en tres componentes: baterías, motores eléctricos y sistemas electrónicos de control.
Por lo tanto, China no comenzó a desarrollar baterías cuando sus automóviles llegaron a México. Para entonces, ya había acumulado décadas de investigación, fabricación y experiencia comercial.
CATL tiene 15 años, pero su experiencia comenzó en 1999
CATL fue fundada en 2011, por lo que suma aproximadamente 15 años dedicada al desarrollo y fabricación de baterías para vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento.
Sin embargo, su historia tecnológica comenzó antes. En 1999, el mismo equipo fundador creó ATL, una compañía especializada en baterías de ion-litio para productos electrónicos.
Si contamos esa experiencia previa, hablamos de alrededor de 27 años trabajando con baterías de litio.
Además, en 2012 CATL inició una colaboración con BMW. La relación comenzó apenas un año después de su fundación y le permitió entrar en la cadena de suministro de un fabricante automotriz global.
De esta forma, una formulación más precisa sería que CATL tiene 15 años como empresa, pero su equipo acumula cerca de 27 años de experiencia con baterías de litio.
China convirtió las baterías en una estrategia nacional
China no inventó la batería de ion-litio. Sin embargo, sí convirtió su fabricación en una industria de gran escala.
El país desarrolló una cadena que incluye procesamiento de materiales, producción de celdas, integración de paquetes, sistemas electrónicos, software, manufactura y reciclaje.
También utilizó autobuses, flotillas públicas y proyectos de demostración para probar la tecnología en condiciones reales. Posteriormente, el crecimiento de su mercado interno aceleró la fabricación y redujo costos.
El Ministerio de Ciencia y Tecnología de China informó en 2012 que, después de dos planes quinquenales, el país había establecido una primera estructura tecnológica para vehículos eléctricos. Para entonces, también había publicado 56 normas nacionales y sectoriales relacionadas con esta industria.
Esto no significa que todas las baterías producidas en China tengan la misma calidad. Como sucede con cualquier componente automotriz, existen fabricantes, tecnologías, procesos y niveles de control diferentes.
La tecnología china también está dentro de autos europeos y estadounidenses
La experiencia china con baterías no se limita a los automóviles de marcas chinas. Diferentes fabricantes europeos y estadounidenses compran celdas, establecen empresas conjuntas o utilizan procesos desarrollados por compañías de China.
Sin embargo, no todas estas relaciones funcionan de la misma manera. Una batería puede usar celdas fabricadas en China, producirse en Europa por una empresa china o ensamblarse en Estados Unidos mediante tecnología bajo licencia.
| Fabricante | Relación con empresas o tecnología china |
|---|---|
| BMW | Mantiene una relación con CATL desde 2012 y compra celdas para sus vehículos eléctricos |
| Mercedes-Benz | Compra celdas de CATL y colabora en el desarrollo de nuevas baterías |
| Ford | Fabrica celdas LFP en Michigan mediante tecnología y procesos de CATL |
| Stellantis | Mantiene una empresa conjunta con CATL para producir baterías LFP en España |
BMW amplió sus contratos de suministro con CATL y apoyó el establecimiento de su primera fábrica europea, ubicada en Alemania. Además, la automotriz produce internamente algunos paquetes, aunque las celdas pueden proceder de proveedores externos.
Mercedes-Benz también mantiene una alianza con CATL. La planta de la compañía china en Hungría suministra celdas destinadas a vehículos eléctricos fabricados en Alemania y Hungría.
En Estados Unidos, Ford siguió otro modelo. Su planta BlueOval Battery Park Michigan pertenece al fabricante estadounidense y emplea personal local, pero utiliza tecnología y procesos de producción de CATL para fabricar celdas de litio-ferrofosfato, conocidas como LFP.
Stellantis estableció una empresa conjunta con CATL para construir una fábrica de baterías LFP en Zaragoza, España. El proyecto contempla una inversión de hasta 4,100 millones de euros y una capacidad potencial de 50 GWh.
Por lo tanto, el origen de una batería ya no puede definirse solamente por la marca del automóvil. Un vehículo estadounidense puede utilizar tecnología china, mientras que una batería desarrollada por una compañía china puede producirse en Europa o Estados Unidos.
¿Las baterías de litio pueden incendiarse?
Sí. Una batería de ion-litio almacena una cantidad considerable de energía dentro de un espacio reducido.
Cuando una celda sufre un defecto, un cortocircuito, un impacto severo o temperaturas extremas, puede iniciar una reacción conocida como fuga térmica. Durante este proceso, la temperatura aumenta de manera descontrolada y puede extenderse hacia otras celdas.
Además, una batería dañada puede liberar gases inflamables y tóxicos. En algunos casos, también puede volver a encenderse horas o días después del incidente.
El riesgo existe y no debe minimizarse. Por ello, los servicios de emergencia necesitan capacitación y procedimientos específicos para atender incendios relacionados con vehículos eléctricos.
¿Eso convierte a las baterías en “bombas de tiempo”?
La expresión “bomba de tiempo” supone que una falla o explosión resulta inevitable después de determinado periodo. Una batería correctamente diseñada, fabricada y utilizada no funciona de esa manera.
Tampoco consideramos que todos los automóviles de combustión sean bombas de tiempo por transportar gasolina. En ambos casos existe energía almacenada y un riesgo que debe mantenerse bajo control.
Una batería automotriz incorpora sensores, sistemas de enfriamiento, fusibles, contactores y una estructura diseñada para proteger las celdas.
Además, el sistema de gestión de batería, conocido como BMS, supervisa la temperatura, el voltaje y el estado de carga. Si encuentra una condición anormal, puede limitar la potencia, interrumpir la carga o desconectar el paquete.
Estos sistemas no eliminan cualquier posibilidad de falla. Sin embargo, reducen el riesgo y permiten detectar problemas antes de que alcancen una condición crítica.
Un tanque de gasolina también almacena energía
Un automóvil de combustión puede transportar decenas de litros de un líquido inflamable. Por eso utiliza tanques resistentes, válvulas, conductos protegidos y sistemas que interrumpen el suministro después de un choque.
En un auto eléctrico, el principio general es similar: almacenar energía y evitar que se libere sin control. La diferencia se encuentra en el comportamiento de cada sistema cuando aparece una falla.
La gasolina necesita mezclarse con oxígeno y encontrar una fuente de ignición. En cambio, una celda dañada puede generar internamente suficiente calor para iniciar una fuga térmica.
Por otro lado, los incendios de baterías pueden requerir más tiempo, agua y vigilancia para evitar una reignición. Los incendios de gasolina presentan otros riesgos, como el derrame y la propagación rápida del combustible.
Por eso, no sería correcto presentar una tecnología como completamente segura y a la otra como inevitablemente peligrosa. Ambas almacenan energía, pero sus riesgos y procedimientos de emergencia son distintos.
El problema de las puertas eléctricas es diferente
Esta conversación también aparece cuando se habla de puertas eléctricas y de lo que podría ocurrir si un automóvil pierde energía. Sin embargo, conviene separar ambos temas.
La pérdida de alimentación eléctrica no significa que la batería de tracción vaya a incendiarse. Los vehículos también cuentan con una batería auxiliar de bajo voltaje, que alimenta cerraduras, controles y otros sistemas.
El riesgo surge cuando una puerta depende demasiado de un mecanismo electrónico y la apertura manual está oculta o resulta difícil de utilizar.
En una emergencia, los ocupantes deberían contar con una liberación mecánica accesible y claramente identificada. Esto resulta importante tanto en vehículos eléctricos como en automóviles de combustión con cerraduras electrónicas.
Por lo tanto, la preocupación sobre las puertas es válida. No obstante, debe analizarse como un problema de evacuación y diseño, no como evidencia de que todas las baterías podrían explotar.
Una tecnología conocida todavía puede mejorar
China lleva décadas desarrollando baterías, pero eso no significa que la tecnología haya terminado de evolucionar.
Los fabricantes continúan trabajando en nuevas químicas, sistemas de enfriamiento, estructuras, algoritmos de gestión y mecanismos para reducir la propagación térmica.
Además, las normas de seguridad también avanzan. El estándar chino GB 38031-2025 elevó las exigencias para las baterías de tracción y reforzó las pruebas relacionadas con la propagación térmica.
La seguridad automotriz nunca significa riesgo cero. Un tanque puede romperse, una batería puede dañarse y cualquier sistema mecánico o eléctrico puede fallar.
Por eso, la pregunta útil no es si una tecnología puede presentar un incendio. Lo importante es entender qué puede causarlo, qué sistemas lo previenen y cómo deben responder los ocupantes y los servicios de emergencia.
Las baterías de los autos eléctricos pueden parecer nuevas para buena parte del público mexicano. Sin embargo, su desarrollo industrial lleva décadas y ya involucra a fabricantes chinos, europeos y estadounidenses.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo lleva China desarrollando baterías de litio?
China desarrolla y fabrica baterías recargables de litio desde la década de 1990. Su impulso estratégico hacia los vehículos eléctricos comenzó a tomar escala nacional a principios de los años 2000.
¿Cuántos años lleva CATL fabricando baterías?
CATL fue fundada en 2011. Sin embargo, su equipo fundador trabaja con baterías de ion-litio desde 1999, cuando creó ATL.
¿Los autos europeos utilizan baterías chinas?
Algunos sí. BMW y Mercedes-Benz mantienen acuerdos de suministro con CATL. Además, las celdas pueden producirse en plantas de la compañía china ubicadas dentro de Europa.
¿Ford utiliza baterías de CATL?
Ford fabrica celdas LFP en su planta de Michigan mediante tecnología y procesos de producción de CATL. La planta pertenece y es operada por Ford.
¿Una batería es más peligrosa que un tanque de gasolina?
Ambos sistemas almacenan energía y pueden provocar incendios. Sin embargo, sus causas, comportamiento y procedimientos de emergencia son diferentes. Los datos disponibles tampoco permiten hacer una comparación universal aplicable a todos los vehículos.





