Prueba Chirey Tiggo 8 Pro Premium: siete pasajeros, 12.3 km/l y mucho equipo
La Chirey Tiggo 8 Pro Premium pasó varios días con nosotros y la usamos justo donde una SUV familiar tiene que demostrar lo que ofrece: tráfico, ciudad, estacionamientos y algunos kilómetros de autopista.
La experiencia dejó varios puntos interesantes. Tiene espacio para siete pasajeros, aunque la tercera fila tiene sus compromisos, mientras que su tamaño resulta más manejable de lo esperado. Además, registramos 12.3 km/l en un recorrido mixto real y encontramos detalles de equipamiento que facilitan el uso diario.
Lo más importante de la Chirey Tiggo 8 Pro Premium
- Motor 1.6 litros turbo y transmisión DCT de siete velocidades.
- Configuración para siete pasajeros.
- Precio mostrado para Premium: $529,900 MXN.
- Consumo registrado durante nuestra prueba: 12.3 km/l.
- Recorrido de medición: 33.6 km, con ciudad, tráfico y autopista.
- Audio Sony de ocho bocinas.
- Techo panorámico e iluminación ambiental multicolor.
- Cajuela eléctrica con apertura por presencia.
- Tercera fila más adecuada para niños o recorridos cortos.
Una SUV de siete pasajeros que se mueve bien en ciudad
Al hablar de una SUV para siete ocupantes es fácil imaginar un vehículo difícil de acomodar en calles estrechas o estacionamientos. Sin embargo, la Chirey Tiggo 8 Pro Premium nos dejó una sensación diferente.
Durante nuestros días con ella, su anchura no resultó problemática. Por el contrario, pudimos maniobrar con facilidad y entrar en espacios de estacionamiento sin sentir que llevábamos una SUV excesivamente voluminosa.
Esto también ayuda al bajar del vehículo. En muchos cajones quedó suficiente espacio lateral para abrir las puertas con comodidad, algo que cobra importancia en el uso familiar.
Sus dimensiones oficiales son de 4,722 mm de largo, 1,860 mm de ancho y 1,705 mm de alto, con 2,710 mm entre ejes.
¿Cómo se siente el motor turbo?
La Tiggo 8 Pro Premium utiliza un motor 1.6 litros turbo, asociado con una transmisión automática DCT de siete velocidades. La ficha técnica de esta configuración declara 202 hp.
En nuestra experiencia, la respuesta inicial desde cero es pausada. Sin embargo, cuando aumentan las revoluciones y entra con mayor claridad la sobrealimentación, la respuesta cambia.
A partir de ahí encontramos una camioneta suficientemente ágil para incorporaciones, cambios de ritmo y manejo cotidiano. No pretende entregar sensaciones deportivas, pero tampoco se siente falta de respuesta una vez en movimiento.
La DCT trabaja correctamente y, además, la suspensión absorbe bien las irregularidades que encontramos durante nuestros recorridos. La dirección tampoco exige demasiado esfuerzo en ciudad.
Por otro lado, no percibimos ruidos molestos en la cabina durante la prueba. En conjunto, la sensación al volante fue principalmente de comodidad.
Eco, Normal y Sport: ¿realmente cambia el consumo?
La Chirey Tiggo 8 Pro Premium permite elegir entre los modos Eco, Normal y Sport.
Durante nuestros recorridos utilizamos diferentes configuraciones. Curiosamente, no encontramos una diferencia evidente de consumo entre Eco y Sport.
Sin embargo, aquí debemos hacer una precisión. No realizamos recorridos idénticos y controlados para comparar ambos modos, por lo que esta observación refleja únicamente nuestra experiencia cotidiana.
Sport sí modifica la sensación de respuesta, mientras que Eco busca una entrega más progresiva. En condiciones reales, el estilo de conducción, el tráfico y el recorrido pueden terminar pesando más en el resultado.
¿Cuánto consume realmente la Tiggo 8 Pro?
Uno de nuestros registros más representativos terminó en 12.3 km/l.
La computadora marcó ese resultado después de 33.6 kilómetros, con una velocidad promedio de 49.3 km/h. El recorrido combinó tráfico de Ciudad de México, circulación urbana y una parte de autopista.
Al tomar la fotografía del tablero, la camioneta estaba en modo Sport. Sin embargo, no podemos asegurar que los 33.6 kilómetros completos se hayan recorrido bajo esa configuración.
Por eso preferimos tomar los 12.3 km/l como una referencia de consumo mixto durante nuestra prueba, y no como una cifra obtenida bajo condiciones controladas.
Siete pasajeros sí, pero con un compromiso
La tercera fila merece una explicación aparte porque puede cambiar completamente la forma de utilizar esta SUV.
El espacio resulta limitado para un adulto. Por ello, la encontramos más adecuada para niños o pasajeros durante recorridos relativamente cortos.
Además, utilizar las siete plazas reduce considerablemente el espacio disponible para equipaje.
En cambio, al plegar la tercera fila cambia por completo la utilidad de la Tiggo 8 Pro. Queda espacio para cinco personas con una zona de carga mucho más aprovechable, una configuración que nos parece más adecuada para viajar con maletas.
Por lo tanto, las dos plazas adicionales funcionan como una solución disponible cuando hacen falta, aunque utilizarlas implica sacrificar buena parte de la cajuela.
Una cajuela con varias maneras de abrirse
Durante la prueba también experimentamos con las diferentes formas de abrir el portón.
Además del accionamiento eléctrico mediante botón, nuestra Tiggo 8 Pro Premium permitió utilizar la apertura por presencia. Al colocarnos detrás del vehículo con la llave, el sistema detectó nuestra presencia y accionó el portón.
Puede parecer un detalle menor, pero resulta práctico cuando llegamos cargando bolsas o equipaje.
Asientos firmes, pero bien acolchados
Los asientos nos dejaron una buena impresión por su combinación entre acolchado y firmeza. No son excesivamente blandos y mantienen suficiente soporte para recorridos prolongados.
Los reposacabezas delanteros también cuentan con ajuste lateral. Sus extremos pueden cerrarse hacia la cabeza para proporcionar mayor apoyo, una solución similar a la que encontramos en algunos asientos de avión.
La unidad utiliza vestiduras de piel sintética, mientras que el asiento del acompañante dispone de ajuste eléctrico.
Sony pone el sonido y hay ocho bocinas
Uno de los elementos que más disfrutamos durante estos días fue el sistema de audio.
La Tiggo 8 Pro Premium equipa un sistema Sony de ocho bocinas, acompañado por conectividad para el teléfono y las funciones multimedia de la pantalla central.
Además, el habitáculo cuenta con iluminación ambiental multicolor, que permite modificar diferentes tonalidades y cambiar la atmósfera interior.
A esto se suma el techo panorámico, que incrementa la sensación de amplitud para los ocupantes.
Hay botones físicos y eso facilita las cosas
Chirey no concentró todas las funciones dentro de la pantalla. Durante el uso cotidiano encontramos accesos físicos para varias funciones que utilizamos con frecuencia.
Podemos controlar volumen, espejos y modos de manejo, además de acceder a las cámaras y activar o desactivar diferentes asistencias.
También existen controles directos para el sistema de estabilidad y el Start/Stop, mientras que las intermitentes permanecen accesibles desde la consola central.
Esta distribución reduce la necesidad de navegar constantemente por menús para realizar operaciones sencillas.
El climatizador tiene margen para mejorar
No todo nos convenció.
Los controles del aire acondicionado están colocados debajo de la pantalla central y su ubicación facilita tocarlos accidentalmente al mover la mano por esa zona.
Además, durante nuestra prueba echamos de menos una indicación visual más evidente al modificar algunos parámetros.
Al subir o bajar temperatura o cambiar la intensidad escuchamos la confirmación del sistema, pero nos habría gustado visualizar inmediatamente el ajuste realizado.
No impide utilizar correctamente el climatizador y después de unos días uno aprende su funcionamiento. Sin embargo, una retroalimentación visual más clara facilitaría la interacción.
Start/Stop y Auto Hold requieren acostumbrarse
También encontramos una particularidad al utilizar simultáneamente Start/Stop y Auto Hold.
Cuando ambos sistemas están activos, al detenernos en un semáforo el motor puede apagarse mientras el Auto Hold mantiene frenado el vehículo.
Al momento de volver a avanzar percibimos una pequeña demora mientras arranca nuevamente el motor y se libera el freno.
No representa un problema de funcionamiento, pero sí cambia la respuesta inmediata al arrancar. Por fortuna, el Start/Stop cuenta con un botón para desactivarlo si el conductor prefiere otra respuesta.
Cámaras y asistencias para el manejo diario
La versión Premium concentra también buena parte de las asistencias de conducción disponibles en la gama.
Entre ellas aparecen sistemas de vigilancia de punto ciego, advertencias de colisión y asistencias relacionadas con el mantenimiento de carril, además del control crucero adaptativo y frenado autónomo de emergencia.
Asimismo, durante nuestros días con ella utilizamos las cámaras mediante su acceso directo, una ayuda especialmente útil para maniobrar y estacionar.
Detalles que descubrimos después de varios días
La iluminación también tiene algunas funciones interesantes. Además de configurar los colores de la luz ambiental, comprobamos el funcionamiento de las luces de niebla y su apoyo durante los giros.
Al girar el volante, la iluminación correspondiente ayuda a cubrir el lado hacia el que estamos maniobrando, algo especialmente útil en calles poco iluminadas.
Son precisamente estos pequeños detalles los que empiezan a aparecer cuando dejamos atrás la ficha técnica y utilizamos el vehículo durante varios días.
¿Qué nos dejó la prueba de la Chirey Tiggo 8 Pro Premium?
La Chirey Tiggo 8 Pro Premium busca resolver varias necesidades dentro de un mismo vehículo. Puede transportar hasta siete personas, ofrece bastante equipamiento y, al mismo tiempo, conserva dimensiones que no complicaron nuestros recorridos urbanos.
La tercera fila tiene limitaciones y obliga a sacrificar prácticamente la cajuela cuando se utiliza. Sin embargo, plegada transforma el vehículo en una SUV de cinco plazas con mucho mejor espacio para equipaje.
Al volante encontramos una respuesta inicial tranquila, seguida por un motor turbo que reacciona mejor conforme aumentan las revoluciones. Además, la suspensión, dirección y aislamiento favorecen una conducción cómoda.
Finalmente, nuestro registro de 12.3 km/l en un recorrido mixto de 33.6 kilómetros sirve como una referencia de lo que obtuvimos en condiciones reales, aunque el consumo puede cambiar considerablemente según tráfico, recorrido y estilo de conducción.
Después de varios días, quizá su principal argumento no esté en una sola cifra. Está en combinar siete plazas ocasionales, equipamiento, comodidad y facilidad de uso cotidiano sin sentirse excesivamente voluminosa en ciudad.




