Robo-sharing con conducción autónoma: cómo funciona

Vehículo eléctrico de car sharing autónomo llegando a un punto de recogida urbano

Robo-sharing con conducción autónoma: qué es y cómo funciona

El robo-sharing con conducción autónoma es un modelo híbrido entre car sharing y robo-taxi. Auriga lo desarrolla con el Politecnico di Milano para que el vehículo llegue solo al usuario, pero conserve la conducción manual durante el viaje.

Datos clave del proyecto:

  • Empresa: Auriga
  • Socio tecnológico: Politecnico di Milano
  • Proyecto académico: AIDA
  • Plataforma usada: B2-Ride
  • Tipo de servicio: car sharing híbrido con conducción autónoma
  • Vehículos: eléctricos de serie adaptados con tecnología autónoma
  • Objetivo: optimizar operación, reducir costos y mejorar uso de flota
  • Mercado inicial: Europa, con potencial aplicación urbana

Qué es el robo-sharing con conducción autónoma

El robo-sharing con conducción autónoma busca resolver uno de los problemas más comunes del car sharing: encontrar el auto y devolverlo.

En este modelo, el usuario reserva un vehículo desde una app. Después, el auto sale de un hub operativo y llega solo al punto de recogida.

Sin embargo, el usuario mantiene la experiencia tradicional de manejo. Por lo tanto, conduce el vehículo durante el trayecto y lo deja al terminar el viaje.

Luego, el auto puede regresar de forma autónoma a un hub. Además, también puede moverse solo hacia otro usuario o una zona con mayor demanda.

Cómo funciona el modelo de Auriga y Politecnico di Milano

Auriga desarrolló este proof of concept junto al Politecnico di Milano. La tecnología parte del proyecto AIDA, enfocado en conducción autónoma con inteligencia artificial.

El sistema puede habilitar funciones autónomas en vehículos eléctricos de serie. Así, la tecnología no depende solo de prototipos creados desde cero.

El proceso funciona así:

  • El usuario reserva un Pick-Me Car desde una app.
  • La app muestra el tiempo estimado de llegada.
  • El vehículo sale del hub en modo driverless.
  • El auto llega al punto de recogida.
  • El usuario conduce hasta su destino.
  • Al finalizar, el vehículo regresa solo o se reposiciona.

De esta forma, la conducción autónoma atiende las fases operativas. En cambio, el usuario conserva el control durante el viaje.

Te puede interesar: Baterías de autos eléctricos: duración, carga y costo

Qué problema busca resolver frente al car sharing tradicional

El car sharing free floating permite dejar autos en distintas zonas de la ciudad. Sin embargo, ese modelo genera varios retos operativos.

Entre los principales problemas están:

  • Autos dispersos en zonas de baja demanda.
  • Costos por redistribuir unidades.
  • Menor uso por vehículo.
  • Necesidad de operadores para mover la flota.
  • Más tiempo perdido para encontrar un auto disponible.

El robo-sharing con conducción autónoma cambia esa lógica. Los vehículos pueden llegar al usuario, regresar a hubs y redistribuirse sin operadores.

Por lo tanto, Auriga plantea un uso más eficiente de la flota. Además, el sistema podría reducir la cantidad de vehículos necesarios en operación.

Qué papel tiene la plataforma B2-Ride

La plataforma B2-Ride funciona como base digital del proyecto. Auriga ya la usa en servicios de vehicle sharing, incluido Pikyrent.

En este caso, B2-Ride integra la conducción autónoma como parte nativa del sistema. No opera como una solución separada.

La plataforma gestiona funciones como:

  • Monitoreo de vehículos.
  • Control operativo.
  • Orquestación de unidades.
  • Integración con dispositivos IoT a bordo.
  • Gestión de movimientos autónomos.

Así, el proyecto demuestra que la conducción autónoma puede integrarse en plataformas existentes de movilidad compartida.

Qué beneficios podría tener para la movilidad urbana

El modelo apunta a mejorar la eficiencia del car sharing urbano. Además, puede reducir tiempos muertos antes y después del viaje.

Entre sus beneficios potenciales están:

  • Menos caminatas para encontrar un vehículo.
  • Mejor disponibilidad bajo demanda.
  • Mayor uso por unidad.
  • Menos costos de redistribución.
  • Flotas más pequeñas.
  • Uso más eficiente del espacio urbano.
  • Menor necesidad de operación manual.

Sin embargo, Auriga reconoce que todavía faltan inversiones, validaciones normativas e infraestructura. Por lo tanto, el modelo sigue en etapa de prueba conceptual.

Qué es AIDA y por qué importa en este proyecto

AIDA significa Artificial Intelligence Driving Autonomous. Es un proyecto del Politecnico di Milano y forma parte de MOST, el Centro Nacional para la Movilidad Sostenible.

Su objetivo es probar tecnología de conducción autónoma en vía pública. Además, busca validar sistemas capaces de operar en condiciones reales y complejas.

El proyecto también dio origen a NIULINX spa. Esta spin-off busca desarrollar y llevar al mercado tecnología de robo-sharing con conducción autónoma en Europa.

Qué sigue para este tipo de car sharing autónomo

El proyecto de Auriga no plantea eliminar al conductor. En cambio, busca usar la autonomía donde más valor operativo puede generar.

Si el modelo valida su sostenibilidad, podría abrir una nueva etapa para el car sharing urbano. Además, podría ayudar a reducir flotas, costos y espacio ocupado por vehículos.

Por ahora, el reto está en llevar la tecnología fuera del POC. La regulación, la infraestructura y la inversión definirán su llegada real al mercado.

Te puede interesar: ¿Los vehículos eléctricos son peligrosos? Desmintiendo el mito de las baterías explosivas

Otros Artículos