TAG Heuer guarda la última vuelta de Zandvoort en un reloj
Antes de que Zandvoort viva su último Gran Premio de Fórmula 1, TAG Heuer convierte el naranja de sus tribunas y la historia del circuito en dos ediciones limitadas del Formula 1 Solargraph.
Hay circuitos que terminan ligados a ciertos colores, sonidos y recuerdos, y en Zandvoort resulta difícil separar la velocidad de ese naranja que cada temporada invade las tribunas junto al Mar del Norte. Ahora que el trazado neerlandés se prepara para despedirse de la Fórmula 1, TAG Heuer Formula 1 Solargraph captura parte de esa historia en dos relojes creados para acompañar su última carrera.
La elección tiene sentido dentro de la historia de TAG Heuer, cuya relación con el automovilismo ha acompañado buena parte de su identidad, pero también dentro de una colección que desde 1986 encontró una manera más desenfadada de llevar el espíritu de las carreras a la muñeca, utilizando el color como una de sus señas particulares.
TAG Heuer Formula 1 Solargraph se viste de naranja
Ese pasado encuentra ahora una nueva expresión en un reloj de 38 mm, una medida que le da una presencia equilibrada y deja que el color se convierta en protagonista, comenzando por un bisel naranja que rodea una carátula gris opalina con detalles rojos y naranjas.
La combinación recuerda inevitablemente la atmósfera de Zandvoort, donde las tribunas adquieren ese mismo tono durante el Gran Premio, mientras el viento del Mar del Norte atraviesa las dunas y los autos recorren un circuito conocido por sus curvas peraltadas y su trazado estrecho. Es esa energía la que TAG Heuer traslada al reloj sin necesidad de reproducir literalmente el circuito.
Al observarlo de cerca aparecen también algunos guiños a los primeros Formula 1 de la firma, desde la silueta de la caja hasta el característico bisel con motivo daisy, ahora realizado en TH-Polylight, mientras los índices y las manecillas recuperan códigos visuales que mantienen el vínculo con la historia de la colección.
Un reloj que encuentra su energía en la luz
Y si el color cuenta una parte de la historia, la luz se encarga de mantenerla en movimiento, porque en el interior trabaja el calibre TH50-00 Solargraph, capaz de aprovechar tanto la iluminación natural como la artificial para obtener la energía que necesita.
Un minuto bajo la luz directa del sol puede darle energía suficiente para funcionar durante un día y una carga completa, que se alcanza con menos de 40 horas de exposición, permite hasta diez meses de autonomía en completa oscuridad. Incluso después de detenerse, bastan diez segundos de luz para que vuelva a ponerse en marcha.
La tecnología queda así integrada en el uso cotidiano del reloj sin alterar su carácter deportivo, algo que también se refleja en detalles como el cristal de zafiro con tratamiento antirreflejante, la caja de acero con acabado arenado y una resistencia al agua de 100 metros.
Dos formas de llevar un recuerdo de Zandvoort
La historia continúa con dos versiones que comparten la misma caja de 38 mm, carátula gris y bisel naranja, aunque cada una encuentra una personalidad distinta a través de su brazalete.
La primera lleva una correa de caucho naranja que prolonga el color desde el bisel hasta la muñeca y estará limitada a 1,500 piezas, mientras la segunda cambia el caucho por un brazalete de acero de tres hileras que deja al naranja concentrado alrededor de la esfera y tendrá una producción de 1,000 unidades. Esta última será exclusiva del canal de comercio electrónico de la firma.
Ambas ya están disponibles a partir de agosto de 2026 y cuentan con un estuche especial identificado como TAG Heuer Formula 1 Limited Edition, convirtiendo el lanzamiento en una pequeña cápsula de memoria alrededor de un momento que no volverá a repetirse de la misma manera.
Zandvoort y una última vuelta para recordar
Porque detrás de los colores y la mecánica existe también cierta nostalgia, Zandvoort ha construido una identidad muy particular gracias a su cercanía con el mar, sus curvas, sus tribunas y una afición capaz de transformar el paisaje durante un fin de semana de carreras.
Su despedida de la Fórmula 1 marca el cierre de un capítulo y TAG Heuer decide recordarlo a través de uno de los objetos que mejor entiende el paso del tiempo: un reloj.
Quizá por eso estas dos ediciones del TAG Heuer Formula 1 Solargraph tienen una historia que va más allá de sus 38 milímetros, porque cuando llegue la última bandera a cuadros y el sonido de los motores abandone Zandvoort, quedará una pieza naranja capaz de recordar que alguna vez el tiempo también se midió entre las dunas.
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Para quienes disfrutan de la relojería ligada al automovilismo, estas ediciones tienen un atractivo especial por el momento que representan, aunque también pueden encontrar un lugar entre quienes buscan un reloj deportivo con color, historia y una tecnología pensada para acompañar el día a día.
FAQ
¿Qué es el nuevo TAG Heuer Formula 1 Solargraph de Zandvoort?
Son dos ediciones limitadas de 38 mm creadas por TAG Heuer para conmemorar el último Gran Premio de Fórmula 1 en el circuito de Zandvoort.
¿Cuántas piezas estarán disponibles?
La versión con correa de caucho naranja estará limitada a 1,500 piezas, mientras que la edición con brazalete de acero tendrá 1,000 unidades.
¿Cómo funciona el movimiento Solargraph?
El calibre TH50-00 utiliza luz natural y artificial como fuente de energía. Un minuto de exposición directa al sol proporciona aproximadamente un día de funcionamiento.
¿Cuánta autonomía ofrece el TAG Heuer Formula 1 Solargraph?
Con una carga completa puede funcionar hasta diez meses en completa oscuridad, según la información proporcionada por TAG Heuer.
¿Cuándo estará disponible?
Las dos ediciones estarán disponibles a partir de agosto de 2026. La versión con brazalete de acero será exclusiva del comercio electrónico de TAG Heuer.





